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Testimonio de un ex satanista.
Como me lo pediste, te hago un breve relato de lo vivido ayer durante el Rosario carismático.
Al inicio y durante buena parte de la recitación del Rosario, percibí una luz fortísima que me invadía de pies a cabeza y que calmaba mucho el curso de mis pensamientos (normalmente muy ruidosos).
Luego sentí una gran necesidad de beber y, después de hacerlo, percibí un estímulo en la pierna —que en el lenguaje subliminal de la secta satánica de la que formé parte significaba una forma de prohibición—. No le di importancia y fui a beber un vaso de agua.
Al regresar al ordenador, seguía muy iluminado aunque un poco menos, y sentía dentro de mí algo que quería rebelarse contra esa luz. Por ejemplo, intentaba “dar vida” a los gestos de las figuras representadas en los misterios que se iban rezando… No le presté demasiada atención y todo se calmó.
Así que, granísima Luz.
En el momento del Salve Regina, me puse de pie y, aunque estaba delante de la imagen de la Virgen, algunos pensamientos de blasfemia venían a molestar el enorme gozo que estaba experimentando… también allí traté de no dramatizar y todo volvió a la normalidad.
Cuando Don Gaspare fue contactado por teléfono por el conductor, sentí una gran felicidad y, como de costumbre, enseguida el demonio vino a buscar en mis pensamientos algo que pudiera perturbar la profunda armonía del momento. Me vino a molestar el recuerdo de la masturbación… de joven, cuando aún no estaba bautizado, practiqué mucho este acto y todavía hoy me cuesta perdonarme por ello, y el demonio lo sabe muy bien, que es mi punto débil. La luz disminuyó pero no desapareció. Sentí claramente que la Virgen venía a ayudarme a no desesperar.
Al final del encuentro, Don Gaspare, orando, mencionó la necesidad de perdonar a quienes nos han ofendido, a quienes son nuestros enemigos, y pensé inmediatamente en las personas que seguramente son adeptas de una secta de magia negra satánica que me hicieron mucho daño cuando las encontré en … durante mi actividad laboral. (Ya lo he comentado con Giuseppe, ahora no me extiendo). Solo quiero precisar que esta secta es otra realidad distinta de la mencionada antes.
Apenas el pensamiento se dirigió a ellos, enseguida la luz que aún sentía fuerte fue ensuciada, manchada, pero aun siendo tan fuerte la acción opositora, la fuerza que había experimentado me acompañó hasta el momento en que me dormí y también a la mañana siguiente.
¡Sea alabado Jesucristo! Amén
TESTIMONIO FIRMADO