Quiénes somos y qué cosa hacemos concretamente
Los Hijos de la Luz son una asociación de solidaridad social que se propone llevar la alegría de Dios al mundo. Proporcionamos asistencia material y espiritual a personas en situación de dificultad, siguiendo el espíritu evangélico que caracterizó a los primeros cristianos. Adherimos a la Renovación Carismática Católica. Fuimos fundados por la hermana Angela Musolesi, que pasó de ser una mujer de carrera a convertirse en monja franciscana laica. Página de Facebook de «I figli della Luce» (enlace).
A quienes preguntan: qué hacéis? Respondemos: somos nómadas. Donde el Señor nos lleve, allí iremos. Seguimos sus pasos. Dondequiera que el Señor nos quiera, allí estaremos. Caminamos en la Luz. Nuestra lámpara es el Espíritu Santo, que es el viento que empuja el barco en todas direcciones. Somos los hijos de la Luz. Y la luz brilla en las tinieblas y destruye las fuerzas del mal. Paz y alegría
Nacimos de manera espontánea, por voluntad del Padre. De manera muy sencilla, rezamos formando cenáculos de oración en las familias. Las mismas familias, reunidas con otros amigos, rezan por intercesión por aquellos que lo solicitan. Queremos ser testigos valientes de la misericordia de Dios para ofrecer al mundo la alegría de Dios, su amor infinito. El amor de Dios es una invitación a una fiesta maravillosa. La fiesta de las bodas del Cordero. No aceptarla, es decir, no poner en práctica Su Gracia, que se manifiesta en los dones del Espíritu Santo, es rechazar la invitación a la Fiesta. También por esta razón nos ocupamos mucho de temas sociales.
Por ahora, nuestra Realidad está formada por laicos, casados y solteros. Dios es misericordia infinita, por lo que estamos abiertos a Sus sorpresas; si Él quiere ofrecernos vocaciones consagradas, las acogeremos con los brazos abiertos. Si tú también estás interesado en formar parte de nuestro grupo, de nuestra espiritualidad, inscríbete dejando tu correo electrónico en: infoifiglidellaluce@gmail.com
Escribenos tambien para comunicarnos tus intensiones de oraciones.
Enlace al estatuto de la asociacion en espera del reconocimiento diocesano (Descarga el PDF)
San Pío de Pietrelcina
(Padre Pío)
Don Gabriel Amorth
Juan Pablo II
Por lo tanto, tomad la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo y permanecer en pie después de haber superado todas las pruebas. Manteneos firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, revestidos con la coraza de la justicia, y calzados los pies con el celo por propagar el evangelio de la paz. Tened siempre en la mano el escudo de la fe, con el que podréis apagar todos los dardos encendidos del maligno; tomad también el yelmo de la salvación y la espada del Espíritu, es decir, la palabra de Dios. Oren también sin cesar con toda clase de oraciones y súplicas en el Espíritu, velando para ello con toda perseverancia y orando con todos los santos (San Pablo, Carta a los Efesios 6, 10-18)»


